
Un atacante podría utilizar dos módulos Bluetooth, un adaptador convencional para realizar operaciones tales como búsqueda y detección de dispositivos cercanos, y un adaptador sniffer para capturar los paquetes.

En primer lugar, detectar dos dispositivos cualesquiera que estén a punto de iniciar el proceso de emparejamiento.

Luego utilizar la herramienta frontline que desarrolló Andrea Bittau, la cual permite enviar comandos y operar un hardware sniffer.


En este punto, los dispositivos Bluetooth remotos pueden comenzar el proceso de emparejamiento, los paquetes generados serán capturados por el sniffer.



Entre todos los paquetes capturados, podemos encontrar las claves temporales creadas durante el proceso de emparejamiento para generar la clave de enlace y, por consiguiente, llegar a obtener la misma.
Podemos utilizar el Bluetooth Pin Cracking Core de OpenCiphers o el BTCrack PIN Cracker de Thierry Zoller para crackear la clave de enlace Bluetooth a partir de las claves temporales capturadas.

Es fácil comprobar si la clave crackeada corresponde con la clave de enlace que realmente comparten los dispositivos remotos.

Una vez que la clave de enlace Bluetooth está en nuestra posesión, podemos llevar a cabo el ataque BD_ADDR spoofing y utilizar esta clave para acceder a perfiles que requieran autorización/autenticación en cualquiera de los dispositivos, como por ejemplo el perfil de OBEX FTP para Transferencia de Archivos, que permite enviar y descargar archivos del teléfono móvil así como listar directorios.


Y el perfil de Acceso Telefónico a Redes, que permite enviar comandos AT al teléfono móvil.


Con esto se ha conseguido romper la seguridad en Bluetooth. No obstante, resulta casi imposible reproducir este ataque en el mundo real. El atacante necesitaría encontrar dos dispositivos justo en el momento previo al emparejamiento y saber de antemano cual de los dos juega el papel de maestro en la piconet. Se trata más bien de una Prueba de Concepto.